Consejos para Elaborar una Tesis de Grado

Publicado en por EVER UZCÁTEGUI

MSc.  Ever  Uzcátegui

Hola amigas y amigos lectores, en nuestro papel de coadyuvar con la formación de los que nos solicitan ayuda o asesorías, especialmente nuestros alumnos, hoy haremos referencia a un  magnifico  material que nos facilitó una constante colaboradora de nuestras investigaciones. El mismo está relacionado con Catorce Consejos para un Tesista recomendados por el Dr. José Pradon G., el cual estamos seguros nos ayudará, a todos, en esa difícil tarea de preparar nuestra Tesis de Grado.

 

        Sin más preámbulo, a continuación y de manera compilada por este servidor, estos catorce Consejos para un Tesista, pudieran ser:

1. Elige un tema de tesis que responda al máximo a las características y demandas de tu contexto social, a los requerimientos del conocimiento académico universal y a las necesidades planteadas en el mercado de los conocimientos. El problema de investigación debe ser de alta relevancia, socialmente pertinente y de largo impacto en la sociedad (no obsolescente).

 2. Elige un tema de tesis que más tarde te pueda abrir las puertas al desarrollo de una segunda carrera y que te permita ingresar al campo de expertos en esa área. Para tu futuro profesional, más importante resulta el tema de tu tesis que la mención académica de tu título de grado.

3. Examina tu propio Estilo de Pensamiento y tus propias áreas individuales de experticia y competencia y elige un enfoque epistemológico que resulte coherente. Estudia a profundidad ese enfoque epistemológico, ejercítate en su metodología asociada y lee mucho acerca de la historia de las investigaciones producidas dentro de ese enfoque.

4. Adscríbete a un Programa y una Línea de Investigación que te sirvan de referencia y donde consigas un apoyo importante tanto para la discusión como para el intercambio. Recuerda que la investigación no es un asunto individual, sino colectivo, socializado.

5 .Consíguete un buen tutor, que no sólo tenga algún prestigio dentro de la propia institución y que domine el tema, sino que además sepa de epistemología y sea él mismo un investigador activo, que pueda llegar a conocer tu estilo de pensamiento, que pertenezca al mismo Programa de Investigación en que tú estás y, finalmente, que considere tu tesis como parte importante de las propias investigaciones que él mismo se halla realizando.

6. Búscate, además del Tutor, un buen interlocutor para tu tesis, que sepa oír tus dudas, tus dificultades y tus avances. No importa que no sea un experto en el tema, basta que sepa oír y seguir tu pensamiento. No pienses solo ni solamente escribas: habla y vuelve a hablar, una y otra vez, sobre lo que vas pensando y escribiendo.

7. Desconfía de los profesores, asesores académicos y autores de textos de metodología que no investigan o que lo han hecho muy raras veces: es casi seguro que te darán informaciones equivocadas y orientaciones pésimas.

8. Sobre la base de los consejos de antes, examina bien y decide cuál va a ser la intención global de tu tesis: a) ¿vas a describir alguna realidad? b) ¿vas a explicar o interpretar algún proceso, alguna relación entre clases de hechos? c) ¿vas a contrastar o evaluar alguna teoría o alguna tecnología previamente existentes? d) ¿vas a diseñar algún sistema instrumental o de acción que mejore alguna situación deficitaria? Esas cuatro macro-intenciones definen cuatro tipos básicos de investigación que tiene cada una su propia y diferente lógica de trabajo: a) investigaciones descriptivas, cuyo producto final es un sistema descriptivo; b) investigaciones explicativas o teóricas, cuyo producto final es una teoría, un modelo abstracto o una interpretación crítica, de tipo simbólico-cultural; c)  investigaciones contrastivas o evaluativas, cuyo producto final es un juicio acerca de la validez de una teoría o una tecnología previas; y d) investigaciones aplicativas o tecnológicas, cuyo producto final es una propuesta para intervención material o social.

9. En toda investigación siempre se manejan e interrelacionan tres clases de información: una de tipo empírico u observacional (factual), otra de tipo teórico o explicativo (abstracta) y otra de tipo metodológico o procedimental (operativa). Debes aprender a diferenciar bien cuándo estás trabajando con una y cuándo con otra. Debes saber también qué función cumple cada una de ellas con respecto a las otras dos y, sobre todo, trata de no confundirlas.

10. Cuando redactes tu tesis, no olvides comenzar con un capítulo o una sección donde expongas tus “reglas de juego”, es decir, el marco de convicciones académico-personales que constituyen tu base de trabajo. Todo investigador tiene sus propias convicciones individuales y grupales, que no siempre coinciden con las del jurado de la tesis (esto es más peligroso cuando algún miembro del jurado es un analfabeta epistemológico), pero que siempre se pueden justificar mediante coincidencias con alguna investigación exitosa en la historia de la ciencia o de las investigaciones. Ese capítulo o esa sección fija las condiciones sobre cuya base el jurado está obligado a evaluar tu trabajo (y no sobre la base de las suyas propias).

11. No olvides que, hablando en términos muy globales, toda investigación tiene dos partes esenciales: los planteamientos de trabajo y los hallazgos encontrados. En la primera se presentan aquellos puntos que orientan la búsqueda, tales como el objetivo de trabajo, la pregunta de investigación, los alcances y restricciones, la justificación sobre la base de las necesidades sociocontextuales y de tu Programa o Línea de Investigación, etc. Esa parte viene a ser, aproximadamente, una repetición de tu plan o proyecto de investigación. En la segunda se presenta todo aquello que constituye tu descubrimiento o tu invención, en calidad de respuesta a la pregunta de trabajo o de solución a tu problema de investigación.

12. Tampoco olvides que toda investigación, siempre hablando en términos globales y esta vez desde otro punto de vista, implica dos fases bien distintas, que no debes enredar: una primera fase es la investigación propiamente dicha, donde haces cosas y piensas cosas en función de solucionar tu problema de investigación. Aquí son lógicos y necesarios los rodeos, el ir atrás y volver, la aproximación por ensayo y error, etc., ya que el objetivo es llegar a formular una buena solución. Pero otra fase es la de escribir tu tesis, donde no se te permiten los rodeos ni el ensayo y error, ya que se trata de comunicar qué investigaste, cómo lo hiciste y qué obtuviste como resultado.

 13. Aleja de ti cualquier actitud de seguridad intelectual, de certeza y de presunción. La duda intelectual, la inseguridad y la humildad son virtudes sumamente productivas para el investigador. Pero, eso sí, mientras trabajas sobre alguna suposición o conjetura, asúmela metodológicamente como si fuera cierta, trabaja sobre ella como si estuvieras seguro, hasta el final, cuando llegue el momento en que tengas que abandonarla o aceptarla, siempre con la mayor sencillez. Pero aun cuando los resultados te permitan aceptarla, recuerda que no hay verdades absolutas y que cualquier verdad es siempre provisional y relativa a un sistema. De esta convicción surgen la inseguridad y la humildad intelectuales, las cuales te permitirán seguir descubriendo e inventando, mientras que las actitudes de certeza y presunción frenarán tu capacidad de búsqueda.

14. Finalmente, no hay una sola metodología específica de investigación ni hay tampoco una sola manera de investigar ni hay una que sea mejor que las otras en términos absolutos. Los Estilos de Pensamiento son estructuraciones cognitivas que diferencian entre sí a los seres humanos y que hacen que cada quien resuelva un mismo problema de modo diferente a otros. Esos “Estilos de Pensamiento” han pasado también al área de la Ciencia y de la Investigación, donde se convirtieron en “Enfoques Epistemológicos”, lo cual significa que también los científicos, a lo largo de la historia, han ido diferenciándose según sus particulares maneras de resolver problemas científicos, del mismo modo en que la gente común se diferencia entre sí según sus particulares modos de resolver sus problemas cotidianos.

CONCLUSIÓN: Se recomienda averiguar cuál es el enfoque epistemológico que mejor se adapta a tu propio estilo de pensamiento, estúdialo bien y utilízalo para resolver tu problema de investigación, de modo casi idéntico a como actúas cuando resuelves tus problemas de la vida cotidiana. No creas en “nuevos paradigmas” ni en “metodologías emergentes” ni caigas tampoco en las redes de los proselitistas de la investigación ni de los publicistas de la metodología. Aléjate de ellos, porque se comportan más como políticos y como predicadores que como investigadores. Al contrario, dedícate más bien a estudiar la historia de las investigaciones, a encontrar allí a quienes podrían ser tus parientes metodológico-epistemológicos y a averiguar dónde radicó el éxito de sus investigaciones. Mucho más te va a enseñar la historia de la ciencia que cualquier discurso acerca de cómo se debe investigar.

Hasta la próxima y que Dios nos guié por el camino de la Paz y la Justicia Social, por siempre…

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María J. Matos C. 03/18/2011 17:52


Hola Ever, gracias por compartir esos consejos. Excelente.


oscar 11/30/2010 22:39


Para hacer la tesis se requiere primeramente hacer un buen proyecto de tesis, de lo contrario tu propuesta nunca se llegaria a realizar


oscar
http://guiadetesis.blogspot.com/