La Muerte por Sobrecarga de Trabajo
Por Ever Uzcátegui y Oswaldo Bastidas
Como es conocido por los estudiosos de temas relacionados a los asuntos laborales y de gestión de recursos humanos, el termino Karōshi es una expresión japonesa que representa la situación terrible de una "muerte por exceso de trabajo" a consecuencia, en la mayoría de los casos, a derrames cerebrales y ataques cardíacos.
A manera de información, se conoce al karōshi, como un caso incuestionable, el fallecimiento de un trabajador de una importante corporación de medios de comunicación escrita en Japón. Esto sucedió en el año 1969, el pobre hombre pereció de un ataque al corazón, con apenas 29 años de edad, luego de trajinar más de 40 días continuos laborando sin descansar. Desde esa fecha se refiere esta situación, como un problema muy usual en el ámbito profesional, hasta el punto de que, actualmente, a este respecto existen grandes temores sociales y laborales.
El problema se enfatizó, cuando en el segundo ciclo de desarrollo en los años 80, varios ejecutivos, trabajando con demasiado estrés, empezaron a morir de manera inesperada y violenta en sus puestos de trabajo. En los actuales momentos, se hacen hace oficiales estadísticas de muertes por “karoshi”. En tanto que, los últimos años la media está en 1.000 víctimas por “karoshi” (fallecimiento sorprendente por exceso de trabajo) y el general, los caídos por orígenes referidos con el estrés/exceso de trabajo llegan a 10.000 al año. Se cree que más de 10.000 japoneses sucumben al año de karoshi.
Desde el punto de vista legal, para que se reconozca una muerte por karōshi, los trabajadores perturbados debieron laborar, en un mínimo de 100 horas extras en el mes anterior al "suceso". No se reconoce como un caso de karōshi si el trabajador presenta un incidente debido a agotamiento físico y debilidad, que a la larga le origine la sobrecarga laboral, no obstante ésta se ocasione en su sitio de faena.
A este propósito es importante señalar que, La muerte por karoshi es súbita y ocurre por hemorragia cerebral o insuficiencia cardiaca o respiratoria, debido a un exceso de fatiga que origina alta presión y endurecimiento arterial. Las personas más propensas tienen entre 40 y 50 años, y más de la mitad son ejecutivos, empleados de oficina y funcionarios públicos. El karoshi ha puesto palpable que el llamado “milagro japonés”, tiene muy poco de milagroso y mucho de sobreexplotación.
Ahora bien , ante esta lamentable situación consideramos necesario que las organizaciones se revisen y tomen sus previsiones de la mano con aquellas organizaciones (Consejo Nacional de Defensa de las Víctimas de karoshi, constituido por un grupo de abogados fundamentalmente de Tokio), que se han constituido para salvaguardar a los empleados expuestos frente a estas circunstancias que se evidencias en muchas empresas, las cuales, ante ambientes críticos que afrontan y amenazan su supervivencia, solicitan o exigen de sus trabajadores un esfuerzo sobrehumano que genera fatiga, estrés, agotamiento físico y emocional que va perjudicando la salud, hasta causar la horrible muerte, que se conoce con el nombre de karoshi.
Consejo Nacional de Defensa de las Víctimas de karoshi, piensa que la raíz fundamental de estas defunciones hay que averiguarlas en la gestión empresarial del sistema japonés y objeta de plano, las insinuaciones de que los mismos empleados son culpables de su muerte.
A este respecto, debemos recordar que el principal agente, el primordial para fallecer por Carozzi, es el enorme número de horas de trabajo que le exigen a un empleado cuando la organización requiere de éste para salvaguardar sus intereses “ a toda costa”; por tanto el llamado es a reflexionar y preguntarnos ¿de verdad vale la pena perder la vida por el trabajo o por los intereses de otras personas?...pensamos que no.
Referencias consultadas.
Carlos Mora Vanegas- www.kirainet.com
"Por no querer perder el tiempo pierdes el tiempo y el alma.
Estás perdiendo la vida de tanto querer ganarla."
José Bergamín.